lunes, 1 de enero de 2018

THELMA, Joachim Trier. (2017)

 





          Un padre y su hija de 6 años van a cazar a la montaña. Divisan un ciervo. El padre apunta, pero no dispara. En vez de eso, cambia de objetivo y apunta a su hija.
         2 minutos. Es todo lo que necesitan Joachim Trier y Eskil Vogt, los guionistas, para alimentar nuestra necesidad de saber más quién es esa niña y qué puede haber hecho para que su padre haya pensado, aunque solo fuera un momento en acabar con ella...


          Thelma es una joven de una pequeña ciudad noruega que se va a la capital a hacer sus estudios universitarios. Educada bajo una estricta y represiva educación católica, todos los cambios que descubre (socialización, atracción sexual, placer alcohol, drogas) producen en ella, además del sentimiento de culpa y de pecado, una reacción física: violentos ataques epilépticos y cuando trata de controlarlos, descubre que tiene poderes sobrenaturales.







             Cuando Thelma llega a la universidad, se encuentra perdida. Ella ha sido criada bajo una estricta educación religiosa, muy represiva. Cualquier placer, el alcohol, las drogas, el sexo... es visto como algo prohibido, pecaminoso. Además su padre mantiene un control estricto, hasta el punto de tener que llamar todos los días a la misma hora a casa, para tenerla controlada. 
         



           Todo esto choca con la nueva vida de Thelma. Se está abriendo a la vida, creciendo, conociendo gente y empezando a experimentar nuevas cosas que le hacen tener remordimientos. Esa lucha entre su cuerpo y su mente es la que le produce los ataques epilépticos. Cuando le sucede el primero, Anja, que estudiaba en  el puesto de al lado en la biblioteca, es la que la socorre. Pronto surge una amistad y unos sentimientos que confunden y aterran a la vez a la protagonista: siente atracción física hacia Anja. Su conflicto interior estalla y ella empieza a mostrar, padecer
 poderes paranormales.




                  Thelma quiere respuestas y se empieza a hacer pruebas, intentando saber si las fuertes convulsiones son producto de la epilepsia. Su propio historial médico, hasta ahora controlado por su padre, también médico le descubre situaciones y tratamientos que ella no recuerda, por lo que decide seguir el hilo hasta el final...
             



                 La investigación y la información que va consiguiendo  nos trae distintos flashbacks que van dándonos, poco a poco, la explicación a todas sus/nuestras preguntas. Sólo cuando tenemos todas las piezas, es cuando Thelma da un paso hacia delante y reacciona...




         
                   Este filme es una historia de iniciación y crecimiento que deviene en thriller sobrenatural cercano a un sutil terror. Que nadie espere grandes sustos ni golpes de efecto ni nada parecido. Aquí todo avanza de forma elegante y pausada, muy sutil, al mismo estilo que la película "Déjame entrar". También hay resonancias, una muy clara, que es el Carrie de Stephen KIng, con todo lo referente a la chica con poderes paranormales tras sucesos traumáticos y otra menos clara, el de la crítica a la educación tradicional, conservadora y represiva del catolicismo, que recuerda al cine de Bergman. 
               Esa forma de dosificar la información, la fotografía de Jakob Ihre y la música de Ola Flottum ayudan a crear una atmósfera tan atrayente que no puedes dejar de verla hasta el final 
                 Es justo también destacar la gran labor actoral de la protagonista, Eili Harboe, protagonista absoluta de esta historia.


TÍTULO: "Thelma"
PAÍS: Noruega-Francia-Dinamarca-Suecia
AÑO: 2017.
DURACIÓN: 116 minutos.
DIRECCIÓN: Joachim Trier.
REPARTO: Eili Harboe (Thelma), Kaya Wilkins (Anja), Henrik Rafaelsen (Trond), Ellen Dorrit
                     Petersen (Unni), Grete Eltervag (Thelma de niña)
GUIÓN: Joachim Trier, Eskil Vogt
FOTOGRAFÍA: Jakob Ihre.
MÚSICA: Ola Flottum

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